La tecnología de vehículos de conducción autónoma ha remodelado la industria automotriz. En julio de 2019, Florida implementó la Ley de Vehículos Autónomos de Florida, también conocida como Estatuto de Florida 316.85, convirtiéndose en uno de los estados líderes del país en la investigación de vehículos de autoconducción.

Esta legislación permite a particulares y empresas poner en circulación vehículos totalmente autónomos sin necesidad de un operador humano o pasajero. Es un gran paso adelante para aprovechar el potencial de la tecnología de conducción autónoma. Sin embargo, deja interrogantes y preocupaciones sobre quién es responsable en caso de accidente.

Comprender los niveles de los vehículos autónomos

La complejidad de las implicaciones jurídicas derivadas de los accidentes de automóviles autoconducidos se deriva de los distintos niveles de autonomía asignados a estos vehículos, que pueden influir significativamente en la forma de abordar estos casos. La National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA) y la Society of Automotive Engineers han clasificado estos niveles de autonomía en seis niveles de automatización de la conducción que van del 0 (totalmente manual) al 5 (totalmente autónomo).

En el nivel cero, los coches autoconducidos no tienen autonomía, y el conductor es totalmente responsable de controlar el vehículo. En el nivel uno, algunas funciones se automatizan, pero el conductor sigue manteniendo el control general. Al pasar al nivel dos, el vehículo asume más responsabilidades, pero el conductor debe estar preparado para intervenir en caso necesario.

El nivel tres marca un avance notable, en el que las funciones de seguridad son gestionadas principalmente por el propio vehículo, pero se requiere la presencia humana para tomar el control cuando surgen situaciones específicas. Por otro lado, el nivel cuatro permite al vehículo funcionar de forma autónoma en condiciones específicas, aunque no se cubren todos los escenarios.

Por último, la cima de la autonomía es el nivel cinco, en el que el vehículo funciona con total automatización, haciendo innecesaria la intervención humana en cualquier momento. Dados estos diferentes grados de autonomía, el panorama jurídico en torno a los accidentes de conducción autónoma se vuelve intrincado, exigiendo una cuidadosa consideración del nivel implicado a la hora de determinar la responsabilidad.

Determinar la responsabilidad legal de un vehículo autoconducido

Los accidentes en los que se ven implicados vehículos autoconducidos plantean retos únicos a la hora de determinar la responsabilidad. A diferencia de los accidentes tradicionales, en los que los conductores humanos facilitan la determinación de quién causó el accidente, los accidentes de conducción autónoma pueden deberse a fallos de los sensores, errores de software u otros fallos técnicos, lo que exige una investigación exhaustiva.

Los posibles escenarios de responsabilidad legal incluyen:

  • Mal diseño: Si el diseño del automóvil autoconducido es defectuoso y contribuye al accidente.
  • Defecto de fabricación: Defectos accidentales en el hardware o software durante la producción./li>
  • Instrucciones inadecuadas: Instrucciones insuficientes o poco claras sobre cómo utilizar el auto de forma segura.
  • Mantenimiento deficiente: Falta de mantenimiento y reparaciones adecuadas del vehículo.
  • Uso negligente: Poner en funcionamiento el vehículo autoconducido en condiciones inseguras, poniendo potencialmente en riesgo la seguridad de los demás.
  • Reparaciones negligentes: Si el trabajo negligente de un proveedor de mantenimiento provoca un accidente.

A medida que la tecnología evoluciona y los vehículos autónomos se hacen más frecuentes en nuestras carreteras, legisladores, fabricantes y reguladores deben trabajar juntos para establecer directrices y normas claras para la determinación de la responsabilidad.

En busca de ayuda legal

Dada la complejidad de los accidentes de conducción autónoma y las distintas partes implicadas, resulta esencial buscar ayuda legal. Determinar la responsabilidad puede requerir experiencia tanto en tecnología como en la ley tradicional de accidentes automovilísticos.

Si usted está involucrado en un accidente de auto de auto-conducción en la Florida, póngase en contacto con las Oficinas Legales de Leonard J. Valdés. Podemos guiarle a través de las complejidades de estas reclamaciones de accidentes y ayudarle a obtener la compensación financiera que se merece.